El reparto 60/40 entre KAEL y la copropiedad solo sirve si las dos partes ven el mismo número. Si el conteo depende de la memoria de alguien o de una hoja de cálculo que se edita después, no es un acuerdo: es un acto de fe. Por eso la estación cuenta sola.
El registro vive dentro de la máquina
Cada uso queda escrito en una memoria EEPROM del módulo electrónico. Es el mismo tipo de memoria que conserva la información cuando se corta la luz: si el conjunto se queda sin energía a mitad de mes, el conteo sigue ahí cuando vuelve.
El módulo también controla el temporizador y la pausa, así que lo que se registra no es una estimación de uso: es la cuenta de cuántas veces alguien pagó $2.000 y recibió 3 minutos.
El validador hace la mitad del trabajo
De nada sirve contar bien si lo que entra a la caja no es dinero real. El validador antifraude revisa cada billete antes de habilitar el tiempo y rechaza los que no reconoce, así que el número de la memoria y el efectivo de la caja deberían coincidir en cada arqueo.
Qué ve la administración
En cada arqueo se contrastan tres cosas:
- El número de usos que guarda la memoria del equipo.
- El recaudo total del periodo y el 40% que corresponde a la copropiedad.
- El efectivo retirado de la caja, contado delante de quien la administración designe.
La periodicidad de los arqueos y la forma de liquidar el 40% quedan escritas en el acuerdo del piloto: {{DATO_PENDIENTE}}. Preferimos publicar el vacío antes que llenarlo con una cifra que todavía no hemos acordado con nadie.
